El monte nevado: El terror de Mamá Pingüino

«La respiración me arde, mi intento de escape fue infructuoso. El hombre de sombrero rojo y bigote vuelve a capturarme.»

En la imagen se ven montañas nevadas coloreadas de azul y dos arboles se alcanzan a distinguir en los extremos de la imagen. Hay un pequeño pingüino llorando en primer plano y se alcanza a ver detrás la sombra sinisetra de Mario Bros. En la parte superior derecha se lee pause-menu.com Ilustración realizada por BIO para el articulo "La cima del monte nevado: El terror de Mamá Pingüino" de la sección Pause-DLC del sitio web Pause-menu.com
Aunque muchos videojuegos parezcan inocentes a veces se consuman crímenes atroces como el maltrato animal.

Mario 64 es un éxito atemporal que hasta el día de hoy nos fascina, con distintos escenarios y momentos icónicos, hay que particularmente ha generado risas, memes y debates. Imagina ser un pequeño pingüino perdido y extraviado en la cima de un monte nevado, que Mario venga a tu ayuda para que después de manera cruel e injustificada te lance al vacio, a una muerte inminente. Hoy te contamos El monte nevado: El terror de Mamá Pingüino

Era un día frio como todos los demás

Los muñecos de nieve siempre me han causado un intenso terror, de por sí todo es mucho más grande y siento que el mundo se me va a venir encima. Llevo semanas sin ver a mamá y aunque esté hecho para el frío, necesito el calor familiar de un pariente cercano.

He podido sobrevivir con nieve, pero siento que pronto voy a desfallecer. Creo que no saldré de aquí, quedaré muerto bajo metros de nieve y mamá jamás volverá a saber de mí. Se acerca un hombre con bigote, en su mirada se ve una maldad intrínseca que no soy capaz de imaginar. Me toma, intento huir sin lograrlo, me tiene por las patas y me lanza hacia una pared. Me golpeo el pico. Sangro un poco.

Fui capturado por el hombre de sombrero rojo

Hace mucho que no veía nada que no fuera un muñeco de nieve, hubiera preferido quedarme así, ahora con el pico roto intento escabullirme entre la nieve y las rocas. La respiración me arde, mi intento de escape fue infructuoso. El hombre de sombrero rojo y bigote vuelve a capturarme.

Corre conmigo y me lanza montaña abajo. Me deslizo pelándome las patas y mi cola arde sin parar. El hombre salta como loco, creo que es un desquiciado. Intento correr de nuevo pero mis patas ya no dan. El hombre se acerca, me vuelve a tomar y me lanza por un camino rocoso. Pierdo la conciencia, navego en un mar oscuro, totalidad que reduce el tiempo y el espacio hasta un momento que se vuelve borroso, intento enfocar y logro ver a mi madre.

Creíamos que sólo buscaba su estrella

Moribundo le tiendo una aleta, alegre ella me toma en su regazo, me siento feliz, agradezco al hombre al que juzgué presurosamente. Mi madre lo recompensa y le regala una estrella que guarda en su bolsillo.

Se desquicia de nuevo, salta como loco y me mira fijamente. Siento terror de nuevo. Intento huir de manera infructuosa porque me agarra por la cola, da mil vueltas en su eje y me golpea contra un árbol. Un muñeco de nieve aterrado observa la escena, intenta interceder por mi pero de un puño lo deshace el hombre del bigote. Vuelve a agarrarme y al ver que ya no hay un obstáculo en medio, vuelve a girar en su eje y me lanza hacia lo profundo de un precipicio, hacia mi muerte segura.

– FIN DEL ARTÍCULO –

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El monte nevado: El terror de Mamá Pingüino

Es un artículo de la sección Pause-DLC, donde no nos quedamos sólo con el punto de vista del héroe. ¿Cuál es tu momento favorito de Mario 64? ¿Eres de los que lanzaba el pingüino al precipicio? ¿Qué opinas de esta trágica historia? Deja tu comentario.

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